Enjuage de manos

Alerta: estreptococo

La enfermedad invasiva por streptococcus pyogenes, es producida por el agente etiológico de la escarlatina, faringoamigdalitis y erisipela. En su mayoría evoluciona satisfactoriamente con penicilina, pero en algunos casos puede provocar infecciones graves especialmente en la piel (fascitis necrotizante), bacteriemia y sepsis (llamadas enfermedades invasivas) con elevada mortalidad.

Quiénes pueden ser los más afectados

La mayor cantidad de casos, se presentan entre el primer y los siete años de vida. También se puede dar en bebés de meses de vida y hasta los 15 años.

Tienen mayor riesgo de presentar enfermedad grave quienes tienen enfermedades crónicas (como asma, diabetes o patologías cardíacas), al igual que quienes presentan varicela, traumatismos previos, impétigo, cirugías, eccemas, quemaduras o heridas en la piel.

También quienes presentan en simultáneo cuadros de gripe.

Cuáles son las distintas vías de contagio y como tratarla

Esta bacteria se propaga mediante contacto directo con secreciones de la nariz o la garganta de las personas infectadas o mediante contacto con las heridas o lesiones de la piel.

El tratamiento de las personas afectadas es con antibiótico y luego de 24 horas de tratamiento, disminuye la propagación de la bacteria.

En la actualidad no existe inmunoprevención mediante vacunas.

Cuáles son los signos de alarma y cómo actuar

Ante todo cuadro de fiebre, con o sin síntomas acompañantes, se debe concurrir al médico para que realice el diagnostico y evalúe si se trata de una infección bacteriana que requiera indicar antibióticos.

En el caso de la enfermedad invasiva por streptococcus pyogenes, es muy importante consultar urgente a un profesional si se presentan los siguientes síntomas:

  • Fiebre con temblores.
  • Palidez marcada y/o coloración azulada de labios y extremidades.
  • Manchas rosadas violáceas en la piel.
  • Dificultad para respirar que se incrementa.
  • Rechazo de líquidos y alimentos.
  • Cuadros confusionales, sueño o irritabilidad excesiva
Mujer Comiendo

¿COMER POR HAMBRE O POR EMOCIÓN?

Por. la Lic. Gabriela Arese. Psicóloga recibida en la UBA. Docente. Especialista en trastornos de la ansiedad. Psicooncóloga.

Alguna vez te preguntaste ¿cómo es tu relación con la comida? ¿Para qué comemos? ¿Por hambre? ¿Por sed? ¿Por cansancio? ¿Por vacío interno?

La manera en que me alimento, los alimentos que elijo, el momento en que los como, la velocidad con que los ingiero, me indican mucho más que nutrientes y calorías. Habla cómo expreso mis emociones, cuántos límites pongo, cuán amado me siento, qué  hago con mis enojos, cómo manejo mi ansiedad, cuán satisfecho me siento con mi trabajo, cuán enrrutinado y aburrido estoy, cuán vacío, cuán triste. La manera que me alimento es una radiografía de mi filosofía de vida, de mi mundo afectivo.

Las relaciones conflictivas con la comida son una muestra que algo internamente pasa. ¿Siento culpa cuándo como lo que se me antoja? Frente a frustraciones, injusticias, desamores ¿el chocolate, el kiosco o la heladera es mi reparación? Los desequilibrios emocionales afectan mi forma de comer. Como no para nutrir mi cuerpo sino para nutrir mi alma.

La comida nunca es solo comida, es alimento y emoción (combinación compleja) Hablamos de alimentación emocional.

Usamos la comida como un regulador emocional, una descarga de la tensión que siento internamente. No como por hambre sino para sentirme bien, para re establecer el equilibrio interno esperando inconscientemente que una milanesa me solucione mis problemas emocionales. Como cuando éramos bebés y la teta de mama solucionaba todo (hambre y amor, satisfacción y placer)

Cualquier tipo de disfuncionalidad en la alimentación (no poder parar de comer, no poder bajar de peso, no comer, atracón, picotear) son formas de expresar emociones que no sabemos expresar de otra manera, tal vez porque no las identificamos. Bronca, angustia, miedo, rivalidades, impotencia, desamor, celos, vacíos, tristeza, abandono son algunas de las emociones que se ponen en juego y se intentan sacar, regular y descargar comiendo usando un lenguaje de comida. Identifiquémoslo porque NO nos hace bien.

Identifiquemos el hambre emocional”. Este es repentino, urgente ¡ya!. Es deseo de una comida específica (chocolate o huevo frito…quiero eso no otra cosa). Es una búsqueda de bienestar que nunca llega (al contrario) genera culpa, vergüenza, tristeza. En cambio “el hambre fisiológico” es gradual, sabe esperar, acepta opciones, produce saciedad y genera bienestar.

Por eso, frente a lo urgente, a esta necesidad compulsiva de comer sin deseo…”PARÁ”, “PENSÁ”, “RECONOCÉ” lo que te pasa y busca otra salida para expresarlo. La alimentación consciente es un poder.

No uses la comida como analgésico del dolor…

No te escondas detrás de los kilos demás…

Un busques soluciones somáticas a presiones internas

Bancate un poco la urgencia. Te vas a sentir tal vez feo, en el momento pero hace otra cosa: escribí, llorá, escuchá música, hablá; pero no comas. Aprendé otro camino para regular este bienestar interno. Tomar la dirección de las emociones y la comida, es ser el dueño de tu vida…

“Pasar del comer automático al comer consciente es alinear el cuerpo, el corazón y la mente”

Jornadas

JORNADAS FARMACÉUTICAS 2018

Los días 12, 13 y 14 de octubre se desarrollarán las 34º Jornadas Nacionales de Seguridad Social Farmacéutica y el 32º Encuentro Educacional de Cooperativas Farmacéuticas en la ciudad de Mar del Plata.

Las Jornadas organizadas conjuntamente por AMFFA Salud, CAFAR, FECOFAR, ASOPROFARMA y COFALOZA, se realizarán en las instalaciones del NH Gran Hotel Provincial y contará con la disertación de destacados profesionales, charlas sobre la realidad de las organizaciones convocantes, y los tradicionales reconocimientos de los que hacen entrega las Instituciones Farmacéuticas.

Cada año, el evento convoca a cientos de colegas de todo el país que trabajan sobre el desarrollo y las problemáticas del campo profesional.

Aquellos colegas que quieran participar podrán descargar aquí la ficha de inscripción.

Gala

NOCHE DE GALA LÍRICA & TANGO

En el marco de las actividades culturales que AMFFA Salud está desarrollando por su 40° Aniversario, invita a la comunidad a participar de una Noche de Gala en el Coliseo Podestá donde la Lírica y el Tango serán los protagonistas invitados.

La cita es el 19 de septiembre a las 21 hs. En las instalciones del Teatro, ubicado en Calle 10 #733 de la ciudad de La Plata.

Las entradas son sin cargo y deberán ser retiradas previamente en AMFFA Salud, Diag. 75 N° 350 (entre 61 y 18) de Lunes a Viernes de 9.00 a 16.00 hs.

Más de 40 artistas en escena

Bajo la dirección musical del maestro Bernardo Teruggi, más de 40 artistas en escena prometen deleitar a los amantes de la lírica y el tango.

Participarán de la Noche de Gala la Camerata Académica del Teatro Argentino, dirigida por el maestro Bernardo Teruggi, quienes interpretarán arias de ópera, como una Furtiva Lágrima, Vals de Musetta y otras arias tradicionales. Acompañarán a la Camerata los cantantes de ópera, la soprano Marisú Pavón y el tenor Sergio Spina.

El tango estará representado por el Sexteto Encuentro, dirigido por Guillermo Rubino y la Compañía Tango 6, con dirección coreográfica del bailarín Carlos Terraza, con arreglos musicales de Pablo Loudet. Acompañarán los acordes los bailarines Julia Viale y Carlos Terraza; Natalia Pombo y José Manrique; Sabrina Salvatore y Claudio Fleischer; y la voz del cantante platense Lautaro Mazza.

Brazos Tatuados

¿POR QUÉ NOS TATUAMOS?

Por. la Lic. Gabriela Arese. Psicóloga recibida en la UBA. Docente. Especialista en trastornos de la ansiedad.

El cuerpo es nuestra carta de presentación. El cuerpo habla, expresa, siente y define. Todo lo que hacemos con él es una expresión de nuestra manera de ser en el mundo. Lo vamos transformando a medida que vamos construyendo nuestra personalidad.

Está atravesado por lo cultural y la hipermodernidad produce subjetividades que necesitan plasmar en la piel sus experiencias vitales. Hoy los tatuajes ya no significarían un acto de rebeldía, sino un intento por procesar situaciones emocionales.

En la actualidad donde nada perdura y todo es tan inestable y fugaz; donde todo es posible y no hay pautas claras de cómo ser; donde lo privado se vuelve público y el que no se expone “no existe”; donde masivamente todos tenemos que ser felices con las mismas cosas (dinero, sexo, belleza), los tatuajes serían los emergentes reparatorios.

Una marca con elección propia, que con el símbolo (elegido bien a conciencia) me va a individualizar, diferenciarme del resto… autoafirmándome…dándome además una “valentía”, un plus de superación del dolor.

Mi piel ya no es igual que la de nadie. Comunica un mensaje. Un mensaje no verbal…un grito visual, para ser mirado, algo que quiero sentir todo el tiempo aunque sea inconscientemente

Estos sellos en la piel SIEMPRE, SIEMPRE son descargas de emoción. Emoción que no encuentra otra canalización. Tristeza, miedo, alegría, ansiedad, dolor son vivenciados y expresados, y en el acto de controlar el dolor que las agujas me producen, intento gestionar (controlar?) lo que siento: el impacto que la vida genera en mi.

Hay una parte de autolesión y sacrificio para contar lo que la voz no puede; desafío que una vez enfrentado me “empodera”.

Marcar mi cuerpo de esta manera siempre indicaría algo. Desde un impacto profundo que no se puede poner en palabras por su intensidad… entonces me lo inscribo en mi carne, hasta estar a “la moda “y hacerme un tatoo sólo porque lo vi, me gustó y lo compré, consumiéndolo y transformándolo en un acto de indiferenciación. Cuando todo estén tatuados por moda se va a diferenciar el que no lo esté.

La secuencia de los tatuajes es una biografía a cielo abierto. Las personas narran su historia en imágenes (pensamientos, emociones, personas significativas, erotismo, crisis, consciente o inconscientemente). Lo que no se puede verbalizar se dibuja en la piel. Entonces implicaría una manera de expresar, de descargar, usando las sensaciones como forma de elaborar; usando el cuerpo como un lienzo donde se escribe un texto que necesita ser leído. Por eso cierra el círculo de la experiencia de tatuarse “la mirada” del otro.

La imagen que me sello en el cuerpo invita a ser mirada.

Juego donde hay un mensaje que no digo (porque a veces tampoco lo sé) pero lo muestro. Y convoco al otro para que lo vea,  que lo descifre, que me conozca desde otro lado que no sea mi decir. En definitiva, no deja de ser un acto de comunicación, donde tiene que haber un EMISOR, un RECEPTOR y un MENSAJE a trasmitir.

“Lo que tiene de especial el tatuaje, es que cada uno en su autoría, en su piel escribe con su vida”, intentando hacer una memoria sensitiva para que lo que vivo, viva en mí e impidiendo que el olvido y la fugacidad de esta cultura se lleve mi experiencia.

Gaby Arese