Salud Mental

SALUD MENTAL

Contribución al Conocimiento de la SALUD MENTAL y los Trastornos de la Salud Mental

Por los Farm. S.Sgroi y L.A. Palasezze

Esta publicación pretende dar a conocer algunos de los aspectos relacionados con la Salud Mental en razón de la complejidad del tema; ya que la misma está determinada por la capacidad de cada persona de disponer y/o generar recursos subjetivos para abordar los conflictos en cada momento y lugar. Siendo un proceso resultante de las condiciones de vida, de la historia y de los proyectos de la sociedad.

Si bien existen muchas definiciones, podemos considera que la Salud Mental es un estado en el cual una persona se siente contenta y en paz consigo misma dentro de un grupo de familiares y amigos, en armonía con el ambiente y cuando se vive en un sistema político-social que permita a la persona desarrollar o usar todas sus potencialidades y capacidades de tal forma que puede construir un mundo balanceado entre sus deberes, sus derechos, sus responsabilidades y sus placeres. Entonces separar lo que podemos llamar “salud mental” de “enfermedad mental” es muy difícil ya que las diferencias dependen también en gran parte de la cultura de los pueblos y éstas, a su vez, soportan influencias religiosas, filosóficas e ideológicas que pueden llegar a señalar quién está loco y quién no lo está; o sea que no hay una condición universal para aseverar quien esta cuerdo y quién no.

Generalmente cuando hablamos de Psicosis es porque estamos indicando que se trata de enfermedad mental grave que altera el pensamiento, la concepción, los afectos, la conciencia y la capacidad de la persona para actuar y relacionarse normalmente. Pero en realidad para entenderlo mejor deberíamos hablar de TRASTORNOS MENTALES; entre los que se puede hacer una diferenciación y clasificarlos en:
Trastornos mentales orgánicos (incluyendo los sintomáticos), entre los que se encuentra la demencia en la enfermedad de Alzheimer, la demencia vascular, la demencia en otras enfermedades no específicas, el síndrome amnésico orgánico, el delirio (no causado por alcohol o drogas a los dos últimos), también los trastornos mentales producidos por daño cerebral como accidentes o por disfunción o enfermedades físicas y aquellos trastornos de la personalidad o conductuales como consecuencia de una enfermedad o daño o disfunción cerebral.
Trastornos mentales y del comportamiento debido al consumo de psicotrópicos: dentro de los podemos señalar por el uso de opioides, de cannabinoides, hipnóticos, cocaína y de estimulantes dentro de los que se incluye la cafeína, tabaco, etc.
Esquizofrenia: con trastornos esquizotípicos, trastornos delusionales persistentes, psicóticos agudos y transitorios, esquizoafectivos.
Trastornos afectivos o del humor: son aquellos que se presentan con episodios maníacos, con trastornos afectivos bipolares, con trastornos depresivos recurrentes, etc.

Trastornos neuróticos: los que se presentan con estresores y somatomorfos donde están los trastornos de ansiedad fóbicos, trastornos obsesivos-compulsivos, reacción a estrés severo, trastornos de adaptación, disociativos y otros trastornos neuróticos. En referencia a las anomalías de la personalidad y del comportamiento en el adulto, señalamos los trastornos específicos y mixtos de la personalidad; también un cambio de la personalidad duradera que no sean atribuibles a daño o enfermedad cerebral. También están los trastornos del hábito y del impulso, de identidad de género, de la preferencia sexual y trastornos psicológicos y conductuales asociados con el desarrollo y la orientación sexual.

Hemos señalado de la psicosis, algunos de los trastornos más conocidos; pero si pretendemos referirnos a las diferencias entre lo normal y aquello que no lo es (es decir trastornos), deberíamos tener en cuenta la personalidad.