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Cinta Azul

¿TENÉS 50 AÑOS O MÁS? HACETE UNA COLONOSCOPIA

El 31 de marzo es el día mundial contra el Cáncer de Colon, un día dedicado a concientizar sobre esta enfermedad y sobre la importancia de la prevención.
El cáncer de colon y recto es el más frecuente en nuestro medio considerando los casos diagnosticados conjuntamente en hombres y mujeres, más frecuente que el de pulmón y el de mama.
Por esta razón es importante que te realices una colonoscopia si vos:

  • Tenés antecedentes personales o familiares de pólipos o cáncer de colon y recto,
  • Tenés síntomas de sangrado, dolor abdominal rectal frecuente, anemia o perdida de peso,
  • Tenés 50 años o más, aunque no tengas antecedentes familiares ni síntomas.

Más del 50% de los casos de cáncer de colon y recto están relacionados con el estilo de vida. No obstante, el principal factor de riesgo es la edad. A partir de los 50 años este cáncer es mucho más frecuente.

¿Qué medidas podemos aplicar para prevenirlo?
A pesar de ser uno de los cánceres más frecuentes en nuestro medio, es también uno de los que más se puede beneficiar de la prevención, a través de estrategias de prevención primaria y secundaria.

Prevención primaria
Las medidas de prevención primaria son las que nos permiten evitar la aparición del cáncer de colon y recto y se resumen en:

  1. hacer una dieta rica en fruta y verdura,
  2. consumir poca carne roja y grasas saturadas,
  3. reducir la ingesta de alcohol,
  4. realizar ejercicio,
  5. controlar el peso,
  6. no fumar.

Prevención secundaria (o detección precoz o screening o cribado)
Son las medidas que nos permiten detectar la enfermedad en sus fases más tempranas, cuando todavía no hay síntomas y el éxito del tratamiento es elevado.
Existen distintas pruebas que de manera directa o indirecta nos permiten diagnosticar el cáncer o las lesiones que lo preceden. Las dos más utilizadas son:

  1. colonoscopia: prueba invasiva que consiste en ver el interior del intestino grueso.
  2. prueba de sangre oculta en heces: consiste en analizar una muestra de heces y determinar si hay sangre escondida en ella. En el caso que se encuentre sangre, se realizará una colonoscopia para acabar de confirmar o descarta la presencia de lesiones.