Alzheimer

LAS 10 SEÑALES DEL ALZHEIMER

Como cada 21 de septiembre, la Organización Mundial de la Salud, pone en relieve la importancia del cuidado del cerebro. Por eso desde AMFFA Salud queremos compartir con vos las 10 señales de advertencia de la enfermedad y otros tipos de demencia.
Cada individuo puede experimentar una o más de estas señales a grados diferentes. Si usted nota cualquiera de ellas, favor de consultarte a su médico.
La enfermedad de Alzheimer es el tipo más común de demencia, un término general para afecciones que se producen cuando el cerebro ya no funciona correctamente. El Alzheimer provoca problemas de memoria, razonamiento y conducta. En la etapa temprana, los síntomas de demencia pueden ser mínimos, pero a medida que la enfermedad provoca más daños al cerebro, los síntomas empeoran. El ritmo en el que progresa la enfermedad es diferente en cada persona, pero en promedio, las personas con Alzheimer viven 8 años después de que comienzan los síntomas.

Las señales de advertencia
1 – Cambios de memoria que dificultan la vida cotidiana
Una de las señales más comunes del Alzheimer, especialmente en las etapas tempranas, es olvidar información recién aprendida. También se olvidan fechas o eventos importantes; se pide la misma información repetidamente; se depende en sistemas de ayuda para la memoria (tales como notitas o dispositivos electrónicos) o en familiares para hacer las cosas que antes uno se hacía solo.

2 – Dificultad para planificar o resolver problemas
Algunas personas experimentan cambios en su habilidad de desarrollar y seguir un plan o trabajar con números. Pueden tener dificultad en seguir una receta conocida o manejar las cuentas mensuales. Pueden tener problemas en concentrarse y les puede costar más tiempo hacer cosas ahora que antes.

3- Dificultad para desempeñar tareas habituales en la casa, en el trabajo o en su tiempo libre
A las personas que padecen del Alzheimer muy a menudo se les hace difícil completar tareas cotidianas. A veces pueden tener dificultad en llegar a un lugar conocido, administrar un presupuesto en el trabajo o recordar las reglas de un juego muy conocido.

4- Desorientación de tiempo o lugar
A las personas con el mal de Alzheimer se les olvidan las fechas, estaciones y el paso del tiempo. Pueden tener dificultad en comprender algo si no está en proceso en ese instante. Es posible que se les olvide a veces dónde están y cómo llegaron allí.

5 – Dificultad para comprender imágenes visuales y cómo objetos se relacionan uno al otro en el ambiente
Para algunas personas, tener problemas de la vista es una señal del Alzheimer. Pueden tener dificultad en leer, juzgar distancias y determinar color o contraste, lo cual puede causar problemas para conducir un vehículo.

6 – Nuevos problemas con el uso de palabras en el habla o lo escrito
Los que padecen del Alzheimer pueden tener problemas en seguir o participar en una conversación. Es posible, también, que paren en medio de conversar sin idea de cómo seguir o que repitan mucho lo que dicen. Puede ser que luchen por encontrar las palabras correctas o el vocabulario apropiado o que llamen cosas por un nombre incorrecto (como llamar un “lápiz” un “palito para escribir”).

7 – Colocación de objetos fuera de lugar y la falta de habilidad para retrasar sus pasos
Una persona con el Alzheimer suele colocar cosas fuera de lugar. Se les puede perder cosas sin poder retrasar sus pasos para poder encontrarlas. A veces, es posible que acusen a los demás de robarles. Esto puede ocurrir más frecuentemente con el tiempo.

8- Disminución o falta del buen juicio
Las personas que padecen del Alzheimer pueden experimentar cambios en el juicio o en tomar decisiones. Por ejemplo, es posible que regalen grandes cantidades de dinero a las personas que venden productos y servicios por teléfono. Puede ser que presten menos atención al aseo personal.

9 – Pérdida de iniciativa para tomar parte en el trabajo o en las actividades sociales
Una persona con la enfermedad de Alzheimer puede empezar a perder la iniciativa para ejercer pasatiempos, actividades sociales, proyectos en el trabajo o deportes. Es posible que tengan dificultad en entender los hechos recientes de su equipo favorito o en cómo ejercer su pasatiempo favorito. También pueden evitar tomar parte en actividades sociales a causa de los cambios que han experimentado.

10- Cambios en el humor o la personalidad
El humor y la personalidad de las personas con el Alzheimer pueden cambiar. Pueden llegar a ser confundidas, sospechosas, deprimidas, temerosas o ansiosas. Se pueden enojar fácilmente en casa, en el trabajo, con amigos o en lugares donde están fuera de su ambiente.

Salud Mental

SALUD MENTAL

Contribución al Conocimiento de la SALUD MENTAL y los Trastornos de la Salud Mental

Por los Farm. S.Sgroi y L.A. Palasezze

Esta publicación pretende dar a conocer algunos de los aspectos relacionados con la Salud Mental en razón de la complejidad del tema; ya que la misma está determinada por la capacidad de cada persona de disponer y/o generar recursos subjetivos para abordar los conflictos en cada momento y lugar. Siendo un proceso resultante de las condiciones de vida, de la historia y de los proyectos de la sociedad.

Si bien existen muchas definiciones, podemos considera que la Salud Mental es un estado en el cual una persona se siente contenta y en paz consigo misma dentro de un grupo de familiares y amigos, en armonía con el ambiente y cuando se vive en un sistema político-social que permita a la persona desarrollar o usar todas sus potencialidades y capacidades de tal forma que puede construir un mundo balanceado entre sus deberes, sus derechos, sus responsabilidades y sus placeres. Entonces separar lo que podemos llamar “salud mental” de “enfermedad mental” es muy difícil ya que las diferencias dependen también en gran parte de la cultura de los pueblos y éstas, a su vez, soportan influencias religiosas, filosóficas e ideológicas que pueden llegar a señalar quién está loco y quién no lo está; o sea que no hay una condición universal para aseverar quien esta cuerdo y quién no.

Generalmente cuando hablamos de Psicosis es porque estamos indicando que se trata de enfermedad mental grave que altera el pensamiento, la concepción, los afectos, la conciencia y la capacidad de la persona para actuar y relacionarse normalmente. Pero en realidad para entenderlo mejor deberíamos hablar de TRASTORNOS MENTALES; entre los que se puede hacer una diferenciación y clasificarlos en:
Trastornos mentales orgánicos (incluyendo los sintomáticos), entre los que se encuentra la demencia en la enfermedad de Alzheimer, la demencia vascular, la demencia en otras enfermedades no específicas, el síndrome amnésico orgánico, el delirio (no causado por alcohol o drogas a los dos últimos), también los trastornos mentales producidos por daño cerebral como accidentes o por disfunción o enfermedades físicas y aquellos trastornos de la personalidad o conductuales como consecuencia de una enfermedad o daño o disfunción cerebral.
Trastornos mentales y del comportamiento debido al consumo de psicotrópicos: dentro de los podemos señalar por el uso de opioides, de cannabinoides, hipnóticos, cocaína y de estimulantes dentro de los que se incluye la cafeína, tabaco, etc.
Esquizofrenia: con trastornos esquizotípicos, trastornos delusionales persistentes, psicóticos agudos y transitorios, esquizoafectivos.
Trastornos afectivos o del humor: son aquellos que se presentan con episodios maníacos, con trastornos afectivos bipolares, con trastornos depresivos recurrentes, etc.

Trastornos neuróticos: los que se presentan con estresores y somatomorfos donde están los trastornos de ansiedad fóbicos, trastornos obsesivos-compulsivos, reacción a estrés severo, trastornos de adaptación, disociativos y otros trastornos neuróticos. En referencia a las anomalías de la personalidad y del comportamiento en el adulto, señalamos los trastornos específicos y mixtos de la personalidad; también un cambio de la personalidad duradera que no sean atribuibles a daño o enfermedad cerebral. También están los trastornos del hábito y del impulso, de identidad de género, de la preferencia sexual y trastornos psicológicos y conductuales asociados con el desarrollo y la orientación sexual.

Hemos señalado de la psicosis, algunos de los trastornos más conocidos; pero si pretendemos referirnos a las diferencias entre lo normal y aquello que no lo es (es decir trastornos), deberíamos tener en cuenta la personalidad.